Volker Horch: Cualquier persona que no resida en España y sea propietaria de un inmueble está legalmente obligada a designar un representante fiscal local. En esencia, el representante fiscal hace de enlace entre el no residente y las autoridades fiscales españolas.
Volker Horch: Exactamente. Normalmente, la Agencia Tributaria envía notificaciones al propietario, quien a partir de entonces se considera informado. La ventaja que conlleva contar con un representante fiscal es que ningún tercero puede realizar cambios legales relevantes en su propiedad sin notificarle previamente. Solo una vez se haya avisado al representante fiscal es cuando se considerará que el propietario ha sido informado, teniendo todavía la opción de presentar una reclamación legal.
Volker Horch: Sí, pero no es aconsejable. El representante fiscal que elija debe ser alguien de confianza y que tenga la experiencia relevante, así como los recursos de personal necesarios para poder actuar de manera rápida y eficaz si fuese necesario.